Archive | noviembre 2010

Reflexión: En verdad soy tan inhumano?

   La relación sentimental más importante de mi vida, terminó (entre otras cosas, claro) por este aspecto de mi forma de ser tan marcado en mi
   Inhumano, no en el sentido de destripar a un ser vivo o ser un psicópata, más bien en el sentido de mi aparente falta de conexión con mis sentimientos y consecuentemente el hecho de no expresarlos o no hacercelos sentir a determinada persona; sí, concientemente digo: aparente; porque yo no lo considero así, pero precisamente esta entrada es para entender por qué demuestro esa imagen, si en verdad soy yo el “problema” o es que no he socializado con las personas correctas.
   El argumento persistente es la ausencia de un dramatismo que al parecer debería ser la norma ante muchas situaciones, por ejemplo, si no veía a mi chica por una semana, regresar dramáticamente a abrazarla, no digo que no lo hiciera, sino que no era dramático = no lo “sentía”, que si algo me molesta debería casi, casi gritarlo, expresarlo apasionadamente (no violentamente). O que si mi madre esta en el hospital (nada de vida o muerte en cuyo caso sí sería inhumano no dramatizar, pero no es el suceso que hoy acontece) debería botar toda mi vida y “demostrar” estando toda la noche y todo el día en la sala de espera para parientes que “sí” me importa.
   Confieso que no pasó por mi mente quedarme día y noche en sala de espera, argumentando que incluso de propia voz de mi madre: no era gran cosa, que de hecho, fue voluntariamente al hospital porque ahí la podrían estabilizar mejor de lo que hubiera sido en casa; pero no me desentiendo del asunto: asisto a cuantas visitas programadas mi horario me permite para ver cómo está y las demás se las reparten mis hermanos… y sí, también confieso que no me pasó por la mente abrazar dramáticamente a mi ex, porque el motivo de nuestra ausencia no fue dramático tampoco, fue “normal”: no nos vemos en una semana porque cada quien va a cumplir con sus asuntos, y cuando la vuelvo a ver, todo mi ser esta contento, desde que la veía era sonrisa y sonrisa, pero insistó, no era dramático…
   En ambos casos se puede argumentar y contra-argumentar cualquier cosa, pero no logro ver dónde está mi falla. Hago lo que yo esperaría que hagan, vamos, yo no tomaría a mal si de mi propia voz sale: “no es nada grave, vayanse” y por ende no están ante una emergencia, porque para mi sería un caso fortuito enteramente, jamás culparía ni reclamaría a nadie el que no se hubiera quedado, pero al parecer “asi no funciona” y lo mismo para mi ex, si ella regresa y no me abraza dramaticamente, no me importa, porque sé que me extraño, si fuera indiferente entonces sí habría problemas, pero no!, es sólo la ausencia de un dramatismo
   Toda mi vida, haciendo una remembranza, ha sido como un entrenamiento para mantener la compostura ante cualquier situación por más difícil que sea y ahora ¿estoy mal?
   Si eres alguna de mis amistades y terminaste de leer esto te agradeceria un comentario aunque sea pequeño, y si eres visitante ajeno, también quisiera escuchar más opiniones…

| Imágenes: Robot by Sid, Robot by Hof |